SÍGUENOS

Facebook Vera-Cruz Twitter Vera-Cruz Google + Vera-Cruz Canal You Tube V C Facebook C V C Suscribirse marcadores

BLOG CAMPAMENTO V C

 

AGENDA

Jueves 28 Septiembre
Santa Misa de Hermandad
21:00 Horas
Domingo 01 Octubre
Peregrinación Hdades. Vera-Cruz
08:00 Horas
Martes 10 Octubre
XLVI ANIVERSARIO DE LA CORONACIÓN
20:30 Horas

ANUARIO 2016

ÚLTIMA GALERÍA FOTOS

GALERÍA JUEVES SANTO

WEB CONGRESO CARIDAD

TWITTER OFICIAL HDAD

VIA CRUCIS

JUEVES SANTOS VENIDEROS

VIDA DE HERMANDAD

Centenario de las apariciones de Fátima 1917-2017

En una aldea portuguesa llamada Aljustrel, distante un kilómetro de Fátima, viven unos niños, humildes campesinos. El 13 de mayo de 1917, mientras estaba con el rebaño, ven un rayo y en una encina se les aparece la Virgen.

 

Aparición de la Virgen de FatimaLos tres niños de esas familias se dedican diariamente a llevar el rebaño de ovejas por el monte y campo de Fátima. Jacinta (siete años) y Francisco (nueve años) son hermanos, la tercera es Lucía (nueve años), prima de ambos. El 13 de mayo de 1917, mientras estaba con el rebaño, ven un rayo y en una encina se les aparece la Virgen. Les dice que vuelvan todos los días 13 de cada mes a aquel lugar hasta el 13 de octubre.

 Lucia, Francisco, Jacinta, los tres pastorcitos de Fatima

Cronología de Fátima.

13 de mayo, de 1917: Primera aparición de la Virgen a los tres pastorcitos en Fátima.

13 de octubre, de 1917: Última aparición de la Virgen a los tres pastorcitos y milagro del sol.

13 de octubre de 1921: Se permite por primera vez celebrar la Santa Misa.

13 de octubre de 1930: El obispo de Leira declara dignas de fe las apariciones y autoriza el culto de Nuestra Señora de Fátima

31 de octubre de 1942: Pío XII, hablando en portugués por la radio, consagra el mundo al Inmaculado Corazón de María.

13 de mayo de 1946: La estatua de Nuestra Señora de Fátima ubicada en la capillita es coronada por el Cardenal Marsella, Legado Pontificio. La corona fue ofrecida por las mujeres portuguesas en agradecimiento por haber librado a Portugal de la Segunda Guerra Mundial.

13 de mayo de 1967: El Santo Padre Pablo VI viaja a Fátima en el cincuentenario de la primera aparición para pedir la paz del mundo y la unidad de la Iglesia.

12-13 de mayo de 1982: El Santo Padre Juan Pablo II viaja a Fátima como peregrino para agradecer el haber salido bien del brutal atentado sufrido exactamente un año antes en la plaza de San Pedro y de rodillas consagra la Iglesia, los hombres y los pueblos, al Inmaculado Corazón de María, haciendo veladamente mención de Rusia.

13 de mayo de 2000: El Santo Padre Juan Pablo II, en su tercera visita a Fátima y ante más de 1 millón de peregrinos, beatifica a Francisco y Jacinta y revela la tercera parte del "secreto de Fátima". Un momento histórico de gran trascendencia. El Papa confirma una vez más la importancia de los mensajes y de la santidad heroica de los niños videntes. Los presenta como importantísimo ejemplo oración, amor y penitencia. Reconoce la trascendencia los mensajes que la Virgen les comunicó.

13 de febrero de 2005, muere Sor Lucía, en la Cova de Iría (Portugal), a los 97 años, en el convento de Coimbra en Portugal.

 

He aquí la historia de las Apariciones en Cova de Iría en 1917 relatadas por Sor Lucía, la mayor de los videntes. 

Virgen de FatimaPrimera Aparición: Domingo, 13 de mayo del año 1917 

Habla Lucía: “Estando jugando con Jacinta y Francisco en lo alto, junto a Cova de Iría, haciendo una pared de piedras alrededor de una mata de retamas, de repente vimos una luz como de un relámpago.

-Está relampagueando -dije-. Puede venir una tormenta. Es mejor que nos vayamos a casa.

-¡Oh, sí, está bien!- contestaron mis primos.

Comenzamos a bajar del cerro llevando las ovejas hacia el camino. Cuando llegamos a menos de la mitad de la pendiente, cerca de una encina que aún existe, vimos otro relámpago, y habiendo dado algunos pasos más vimos sobre una encina una SEÑORA vestida de blanco, más brillante que el sol, esparciendo luz más clara e intensa que un vaso de cristal lleno de agua cristalina atravesado por los rayos más ardientes del sol.

Nos paramos, sorprendidos por la aparición. Estábamos tan cerca que quedamos dentro de la luz que la rodeaba o que Ella irradiaba tal vez a metro y medio de distancia. Entonces la Señora nos dijo:

-No tengáis miedo. No os haré daño.

Yo la pregunté:

-¿De dónde es usted?

-Soy del cielo.

-¿Qué es lo que usted me quiere?

He venido para pediros que vengáis aquí seis meses seguidos el día 13 a esta misma hora. Después diré quién soy y lo que quiero. Volveré aquí una séptima vez.

Pregunté entonces:

-¿Yo iré al cielo?

-Sí, irás.

-¿Y Jacinta?

-Irá también.

-¿Y Francisco?

-También irá, pero tiene que rezar antes muchos Rosarios.

¿Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que Él quisiera enviaros como reparación de los pecados con que Él es ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores?

-Sí, queremos.San Juan Pablo II y Sor Lucia

Tendréis, pues, mucho que sufrir, pero la gracia de Dios os fortalecerá.

Diciendo estas palabras, la Virgen abrió sus manos por primera vez, comunicándonos una luz muy intensa que parecía fluir de sus manos y penetraba en lo más íntimo de nuestro pecho y de nuestros corazones, haciéndonos ver a nosotros mismos en Dios, que era esa luz, más claramente de lo que nos vemos en el mejor de los espejos. Entonces, por un impulso interior que nos fue comunicado también, caímos de rodillas, repitiendo humildemente:

-Santísima Trinidad, yo te adoro. Dios mío, Dios mío, yo te amo en el Santísimo Sacramento.

Después de pasados unos momentos Nuestra Señora agregó:

-Rezad el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra.

Acto seguido comenzó a elevarse serenamente subiendo en dirección al Levante hasta desaparecer en la inmensidad del espacio. La luz que la circundaba parecía abrirle el camino a través de los astros, motivo por el que algunas veces decíamos que vimos abrirse el cielo”.