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XIX Exaltación de la Santa Vera-Cruz
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IV ESTACION

Jesús es negado por Pedro

 

Te adoramos Cristo y te bendecimos.

Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Del Evangelio según san Marcos

Mientras Pedro estaba abajo en el patio, llegó una criada del sumo sacerdote y, al ver a Pedro calentándose, lo miró fijamente y dijo: “También tú andabas con Jesús el Nazareno”. Él lo negó diciendo: “Ni sé ni entiendo lo que quieres decir”... Y en seguida, por segunda vez, cantó el gallo. Pedro se acordó de las palabras que le había dicho Jesús: “Antes de que cante el gallo dos veces, me habrás negado tres”, y rompió a llorar.

 

Meditación

Todos huyeron y abandonaron a Jesús, pero Pedro es bueno y sincero y, de lejos, sigue al maestro. Lo sigue con amor, aunque muy abatido y asustado, y allí se sienta a esperar. Aún cree que todavía puede ayudar, echar una mano a Jesús.

Pero en la noche de la Pasión y ante un tribunal de mujeres y soldados, lleno de miedo y sudor niega al Maestro. Cuando se da cuenta del abandono llora amargamente.

¿Cristo de la Vera-Cruz, cuantas veces te hemos negado por nuestros miedos? Señor, protege a los hombres que has elegido, para que las puertas del infierno no prevalezcan sobre tus siervos. Dirige tu mirada sobre todos nosotros, como hiciste aquella noche con Pedro, después del canto del gallo.

 

PADRE NUESTRO, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.