SÍGUENOS

Facebook Vera-Cruz Twitter Vera-Cruz Google + Vera-Cruz Canal You Tube V C Facebook C V C Suscribirse marcadores

AGENDA

Sábado 24 Junio
Fin plazo inscripción al CVC
11:00 Horas
Domingo 25 Junio
Jura de la Junta de Oficiales
12:00 Horas
Jueves 29 Junio
Reunión XXVIII CVC
21:00 Horas
Jueves 06 Julio
Santa Misa de Hermandad
21:00 Horas

ANUARIO 2016

ÚLTIMA GALERÍA FOTOS

GALERÍA JUEVES SANTO

BLOG CAMPAMENTO V C

WEB CONGRESO CARIDAD

TWITTER OFICIAL HDAD

VIA CRUCIS

JUEVES SANTOS VENIDEROS

I ESTACIÓN

La agonía de Jesús en el Huerto de los Olivos.

Te adoramos Cristo y te bendecimos.

Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Del Evangelio de San Mateo:

Jesús fue con ellos a un huerto llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos “: Quedaos aquí mientras voy más allá a orar”. Se llevó consigo a Pedro y a los dos hijos del Zebedeo y comenzó a sentir tristeza y angustias.

Meditación

Ha llegado, un año más,  la hora de la verdad. El árbol de la Cruz ha sido plantado de nuevo en el monte de claveles rojo como la sangre.  Una vez más Jesús nos ofrece   su Pasión, pero nosotros seguimos sin tomarlo demasiado en serio.

Nosotros también somos libres de coger el cáliz de la vida y beberla lentamente. Ha llegado la hora de la verdad.

Cristo de la Vera-Cruz, haz que comprendamos más profundamente el gran "misterio del mal" y cuánto hemos contribuido nosotros a él. Ya que el sufrimiento entró en la vida humana a través del pecado, tu plan previó que la humanidad fuese salvada del pecado a través del sufrimiento.  

Cristo, enséñanos a ser compasivos no sólo con los que tienen hambre, con los que tienen sed, con los enfermos, o con aquellos que se encuentran en un estado de necesidad particular, sino también con aquellos que tienden a ser insolentes, polémicos y ofensivos. De este modo, ya que tú nos has consolado de todas nuestras dificultades, podremos también nosotros "consolar a aquellos que se encuentran en todo tipo de aflicción con el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios" (2 Co 1, 4).

 

PADRE NUESTRO, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.