SÍGUENOS

Facebook Vera-Cruz Twitter Vera-Cruz Google + Vera-Cruz Canal You Tube V C Facebook C V C Suscribirse marcadores

AGENDA

Jueves 29 Junio
Reunión XXVIII CVC
21:00 Horas
Jueves 06 Julio
Santa Misa de Hermandad
21:00 Horas

ANUARIO 2016

ÚLTIMA GALERÍA FOTOS

GALERÍA JUEVES SANTO

BLOG CAMPAMENTO V C

WEB CONGRESO CARIDAD

TWITTER OFICIAL HDAD

VIA CRUCIS

JUEVES SANTOS VENIDEROS

EVANGELIO DEL DOMINGO

Señor, la tierra se alegra en estos días, y tu Iglesia desborda de gozo ante Jesús de la vera-Cruz, que se avecina como luz esplendorosa, para iluminar a los hombres de buena voluntad.

I domingo de Adviento

Evangelio: según san Mateo 24,37-44

Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. En los días antes del diluvio, la gente comía y bebía, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: dos hombres estarán en el campo, a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo, a una se la llevarán y a otra la dejarán. Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.

Adviento, tiempo de espera

El Adviento es el comienzo del Año Litúrgico, empieza el domingo más próximo al 30 de noviembre y termina el 24 de diciembre. Son los cuatro domingos anteriores a la Navidad y forma una unidad con la Navidad y la Epifanía.

El término "Adviento" viene del latín adventus, que significa venida, llegada. El color usado en la liturgia de la Iglesia durante este tiempo es el morado. Con el Adviento comienza un nuevo año litúrgico en la Iglesia.

El sentido del Adviento es avivar en los creyentes la espera del Señor.

El Adviento es un tiempo de espera. No podemos vivir adormilados, ni ir por la vida con el pijama puesto y la mente embotada pensando en el dinero, o en regalos o en cosas que, en el fondo, no nos hacen ser felices. Adviento es tiempo de despertarse con alegría y decir con ilusión: ¡Ven, Señor Jesús! El reloj del Adviento, que ponemos este domingo en marcha, es reloj que impulsa y despierta. Nos invita a velar, a permanecer vivos, activos, comprometidos, con un rumbo claro y no equivocado. Nos encaminamos hacia Belén. Se ve la Estrella en el horizonte, la cueva… Ahora toca dejarse prender por la vela del primer domingo que se enciende en la Eucaristía, que nos impulsa a no caminar en la oscuridad ni en el ensueño, sino en la senda de la búsqueda y del encuentro. Pongamos el reloj de la oración y del compromiso en marcha. Es tiempo de conversión y de esperanza. Estamos ya en Adviento.